Eran eso de las 23 horas y de punta en blanco nos disponíamos a salir.
Empecemos asumiendo cosas, cuando las mujeres salimos, no esperamos ligar en sentido estricto, más bien salimos a seducir. Porque no queremos ser diana de todas las miradas, preferimos llevarlo con discreción, entrar en un local y embriagar a un hombre con nuestro perfume, permitir que quede prendado un caballero con nuestra forma de caminar, o clavar una mirada extraña en la tuya de repente, habiendo tantas en la multitud donde escoger... pues eso, eso nos gusta, porque nos hace sentir especiales, como princesas todos los días, esas pequeñas cosas, eso tan sencillo pero tan complicado de conseguir.
Pues bien hemos decidido salir, porque tras un fracaso hemos sido consecuentes, hemos aprehendido de nuestra experiencia y hemos sacado cosas positivas y podemos alzar la cabeza de nuevo al mundo y seguir siendo las mujeres de las que nos sentimos orgullosas formar parte.
Durante la cena marcarmos el listón altito altito, con la ESTÚPIDA idea de que siempre estamos a tiempo de bajarlo, pues no no no y no, porque si tan importantes debemos sentirnos, si tanto esfuerzo realizamos para seguir al nivel de este mundo que hemos sentido en contra nuestro, ¿se puede saber porqué se nos olvida tan desprisa? porque llega un momento que hemos bajado el listón hasta el autodesprecio y eso no se puede admitir.
Si hemos decidido rehacer nuestras vidas, si estamos convencidas de conseguir todo lo que nos propongamos, a perseguir nuestros sueños, a tener ambiciones personales, porque en seguida perdemos la autoestima, pues no.
Así que empezaremos la noche con el listón en sitio razonable, y si debe estar más abajo que tan altito, pues hay que ser sensato, claro está, pero una veza marcamos la altura, ahí, ahí quietito, que luego vienen los llantos y las lágrimas porque volvemos a estar igual, que no vale, bueno ya lo cambiaré, no señoras mías, nadie cambia, nadie, ni siquiera nosotras creyéndonos tan poderosas, todo el mundo es como es y no como queremos que sea y o aprendemos a aceptarlo o a otra cosa mariposa que luego no está permitido lamentarse.
Moraleja: No bajemos el listón, que en vez de abrazarlo acabamos saltando por encima.
Hola Nenas!!!!!!!!!
Este centro cibernetico se puede poner muy interesante.
Yo no estoy para salir a ligar. Mi principe azul ya ha llegado de nuevo, pero no os voy a contar nada del listón en el que esta posicionado.
Me voy a quedar a la espera de lo que conteis.
Un beso
EIM
Suele ocurrir que cuando estas con el principe azul, uno no se da cuenta que el listón lo ves a una altura pero desde fuera lo ven mas bajo.
¿Por que desde una posición de ve a distinta altura que desde otra posicion?
Y mira que muchas veces desde fuera nos intentan hacer ver esta diferencia de alturas!!!!!Y por que no la vemos?
VJG
Esto de poder entender cosas del idioma Español a veces se me complica,pero las cosas de la vida y el corazon son iguales en todas partes del mundo.
Despues de un fracaso hay que volver a salir adelante. Donde colocamos el famoso liston?
MB
Yo le cambiaría el nombre de listón por tontón, total al final todos lo acaban siendo, pongas dónde pongas el listón es solo una percepción temporal, mientras “estás engañada en la nube” te crees que has puesto el listón tan alto que hasta te crees inferior, tu misma te pones tu propio listón en el puto suelo.... como digo lo del listón o tontón siempre está en el mismo sitio, en un lugar SIEMPRE más bajo que nosotras, para que les podamos pisar a tiempo. Lo bueno de poner listón es que siempre te acabas dando cuenta que la has cagado con lo que propongo que acabemos con los listones , sencillamente conozcámolos, utilizemoslos, exprimamoslos.... si nos ponemos listones nos crearemos inseguridades y lo que hay que tener muy presente es que siempre serán inferiores a nosotras!!!!!!!!!!!!!!!
Argentina, la cuestión es clara. No se puede hablar de fracaso. Tu no has fracasado. Yo diría que: ÉL SE LO PIERDE!!!!!!!!.
El listón lo pones tu a la altura de tus necesidades, lo importante es que no lo vayamos bajando y nos veamos otra vez soportando algo que en realidad no nos gusta. Y como dice forest, que estoy muy de acuerdo..........en un lugar SIEMPRE más bajo que nosotras.Por eso, se sale adelante siempre, somos superiores y una vez pasado el tiempo de duelo riguroso, TE CREERÁS LA REINA DEL MAMBO.
De momento el listón para mi hija lo voy a poner yo. Quieres ser mi consuegra Argentina?
Yo ya tengo listón así que recomiendo que a la hora de ponerlo que sea lo más alto posible, ya se que es dificil encontrar listones altos pero es lo mejor porque con el tiempo acaba cayendo, y de que manera !!!.
Con calma, no nos precipitemos. El listón alto,CLARO QUE SI!!!!!!
Pero por favor, cuando lo encuentres............ponte tu a la altura!!!!!!
Que los prejuicios y verguenzas no nos prohiban del disfrute de tener un hombre de bandera a nuestro lado. Hagamos que se crean que estan ahí arriba.
VJG
Aca les escribo para que se tomen un minuto de refleccion..........
AMARSE CON LOS OJOS ABIERTOS
Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.
Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.
Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.
Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro. Este
proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.
Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro".
Nada más y nada menos. El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.
Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.
Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.
Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.
"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos."
Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.
M.B.